La importancia del storytelling

Conectarse con otra persona es una de las mejores formas de socializar para los humanos. En el fondo de esto, se encuentra la buena narración. Si yo te cuento una historia y te involucras en ella, combinas tus ondas cerebrales con las mías. Si te estoy contando una historia con una estructura familiar, tu cerebro realmente anticipa lo que estoy por contar. El punto es que eso es bueno para ambas partes, es la importancia del storytelling.

Queremos estar sincronizados con otras personas. Es la forma en que nos comunicamos bien con los demás y es por eso que la buena narración de historias es tan poderosa. Ese sentimiento de sincronización es profundamente satisfactorio. Queremos escuchar historias, especialmente aquellas en las que podamos adivinar lo que sucederá después, una fracción de segundo antes de que se nos cuente.

Entonces, cuando la comunicación funciona, estamos literalmente alineados el uno con el otro. Hasta nuestros propios patrones cerebrales. Eso es inspirador y tranquilizador saberlo. Cuando nos comunicamos con éxito, en realidad estamos experimentando lo mismo.

La importancia del Storytelling

Cómo contar una gran historia

Entonces, ¿cómo contar grandes historias o, más precisamente, cómo convertir la pasión, el mensaje, la visión en una gran historia? Ahí recae la importancia del storytelling.

Todo el mundo parece entender que contar historias es importante. Esto porque estamos inundados de datos e información y no podemos recordarlo todo. Pero sí recordamos historias.

Las historias son aún más importantes que eso. Son cómo funcionan nuestros cerebros. Por ejemplo, es por eso que todos sentimos que es más seguro conducir que volar, a pesar de que las estadísticas demuestran lo contrario. Recordamos las horribles historias de accidentes de avión y olvidamos las estadísticas. Esto se debe a que atribuimos emociones a los eventos para crear historias y recuerdos.

Nuestros cerebros se construyen de esa manera. Por lo tanto, la importancia del storytelling es esencial. Esto si quieres usar el cerebro de la forma en que debe usarse. Recordamos especialmente lo emocional, lo particular y lo violento. Olvidamos lo aburrido, lo general y lo anodino.

Pero comencemos con lo que no es contar historias. Despejemos los detritos y lleguemos al núcleo.

Las historias no son sobre comienzos, medios y finales

Mi cliché equivocado favorito sobre la narración de cuentos es el frecuentemente citado “tiene un principio, un medio y un final”. Bueno, sí. Pero también los lápices. Como definición, este no es lo suficientemente específico como para ser útil. Los vuelos en avión, las citas con el dentista y los lápices tienen principios, medios y finales, pero no son historias. Pueden convertirse en el forraje de las historias, pero las historias en sí mismas no lo son. La importancia del storytelling va ligado a qué tan bien se sepa contar una historia.

La importancia del storytelling

La importancia del storytelling y la diferencia entre anécdotas

El siguiente cliché equivocado favorito sobre la narración de cuentos es que lo que sucedió la última vez que visitaste el sitio de un cliente es una historia. No es así, a menos que se desarrolle un conflicto en el sitio. Si el conflicto conduce a una crisis, se resolvió de alguna manera, y alguien cambió profundamente debido a ello. Más bien, es una anécdota. Nos relacionamos con anécdotas entre nosotros todo el tiempo: ¿estaba en la farmacia y adivinaba a quién veía? ¡Mi viejo amigo de la universidad! Esa es una anécdota, o al menos el comienzo de una. Incluso puede ser fascinante, pero no es una historia. Eso no dicta la importancia del storytelling.

Con información de Forbes

Alejandro Arellano

Comunicólogo, escritor, creativo, redactor, fotógrafo y periodista con buen sentido del humor.